Río de Janeiro reúne esta semana a investigadores, gobiernos, organizaciones sociales y personas que viven con el VIH en AIDS 2026, la principal conferencia mundial sobre VIH y sida. El encuentro llega en un momento en el que la ciencia dispone de herramientas cada vez más eficaces para prevenir y tratar el VIH, pero los recortes de financiación internacional debilitan los servicios necesarios para que lleguen a la población. En 2025, 40,9 millones de personas vivían con el VIH.
El tratamiento ha reducido la mortalidad y ha permitido que millones de personas tengan una buena calidad de vida. Aun así, durante el último año se produjeron 1,2 millones de nuevas infecciones y 570.000 personas murieron por enfermedades relacionadas con el sida. Casi nueve millones siguen sin recibir tratamiento. Los avances tampoco se reparten por igual. Los nuevos casos han descendido con fuerza en África oriental y meridional, pero han aumentado desde 2010 en América Latina, Europa oriental y Asia central, y Oriente Medio y el norte de África.
Los recortes llegan a los servicios
La financiación ocupará buena parte de las conversaciones en Río. En 2024, los países de renta baja y media dispusieron de 18.700 millones de dólares para responder al VIH, un 15% menos de lo necesario para alcanzar los objetivos de 2030. La prevención es especialmente dependiente de la ayuda exterior. Los recortes y cambios de política de la Administración Trump en PEPFAR han agravado la situación. Este programa estadounidense ha contribuido a salvar más de 26 millones de vidas desde su creación en 2003 y financia servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento en decenas de países.
En vísperas de AIDS 2026 se han adelantado las conclusiones de dos estudios que se presentarán durante la conferencia. Una investigación de amfAR, la Fundación para la Investigación sobre el Sida, recoge la experiencia de 166 organizaciones financiadas por PEPFAR en 46 países. Más de la mitad perdió al menos una subvención y el 77% recibió instrucciones para adaptar su trabajo a las nuevas políticas de Washington. Las cancelaciones han provocado el cierre de 1.714 puntos de atención y la pérdida de más de 16.000 puestos de trabajo. Las organizaciones locales y los servicios dirigidos a las poblaciones clave han sufrido el mayor impacto. También han registrado dificultades para conseguir preservativos, material de laboratorio, PrEP y medicamentos antirretrovirales.
El segundo estudio analiza los datos del propio PEPFAR sobre el tratamiento de niños y niñas que viven con el VIH. En 2025, 77.163 menores menos recibieron atención respaldada por el programa, un descenso del 14,2%. La caída se produjo en 20 de los 21 países analizados. Esto no significa necesariamente que todos dejaran de recibir medicación, sino que perdieron la asistencia directa o técnica financiada por PEPFAR.
En este escenario, el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria mantiene una posición central. Aporta el 26% de toda la financiación internacional destinada al VIH y permite mantener tratamientos y programas de prevención en los países con menos recursos. Más de 54 países han anunciado un aumento de su financiación nacional, aunque muchos apenas tienen margen presupuestario. Veintiocho países africanos gastan más en pagar su deuda que en salud. Los recursos nacionales no pueden reemplazar de un día para otro el dinero perdido. Mientras los gobiernos intentan proteger los tratamientos, la prevención, las pruebas y las organizaciones comunitarias quedan más expuestas.
Medicamentos eficaces que todavía no llegan
AIDS 2026 presentará nuevos datos sobre lenacapavir, una opción de profilaxis preexposición, o PrEP, que previene el VIH mediante una inyección cada seis meses. Puede resultar especialmente útil para quienes tienen dificultades para tomar una pastilla diaria o acudir con frecuencia a los servicios sanitarios. Los estudios PURPOSE 1 y PURPOSE 2 confirman su alta eficacia sin detectar nuevos problemas de seguridad.
Gilead ha autorizado a seis fabricantes a producir genéricos para 120 países, pero otros 26 han quedado fuera. La exclusión afecta especialmente a América Latina e incluye Argentina, Brasil, México y Perú, algunos de los cuales participaron en los ensayos clínicos. El Fondo Mundial y Estados Unidos prevén facilitar el acceso a tres millones de personas hasta 2028. Unitaid apoya otro acuerdo para ofrecer desde 2027 una versión genérica por unos 40 dólares anuales. Para Salud por Derecho, lenacapavir resume la distancia entre la innovación y el acceso. Su potencial dependerá de que esté disponible a un precio asequible en todos los países que lo necesitan.
Durante la conferencia también hablaremos de alimatravir, una pastilla mensual que MSD investiga para prevenir el VIH. El medicamento se encuentra en fase III y todavía debe demostrar su eficacia. La compañía acaba de anunciar siete acuerdos para fabricar genéricos destinados a 129 países de renta baja y media baja. Desde Salud por Derecho valoramos que MSD prepare el acceso antes de conocer los resultados definitivos, pero faltan datos sobre el precio, la producción y las condiciones de las licencias. Los acuerdos excluyen a países como Argentina, Brasil, Colombia, Perú y México, pese al aumento de las nuevas infecciones en América Latina. Los cuatro primeros participan, además, en los ensayos clínicos.
Un estudio independiente calcula que alimatravir podría producirse por 4,49 dólares por persona y año. Pedimos un precio público cercano a los cinco dólares, suministro suficiente para al menos seis millones de personas y licencias transparentes que faciliten la fabricación y distribución de genéricos.
AIDS 2026 mostrará una ciencia capaz de ofrecer nuevas formas de prevenir el VIH, pero también los obstáculos que retrasan su acceso. Su impacto dependerá de que estén disponibles a un precio asequible en los países que las necesitan.




