El pasado viernes se celebró en Sudáfrica la Octava Reposición del Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, un encuentro que tuvo lugar en un momento especialmente complicado para la salud global y que aun así logró reunir 11.340 millones de dólares para seguir combatiendo estas tres pandemias y reforzar los sistemas de salud de los países de bajos ingresos. Aunque la cifra queda por debajo del objetivo de 18.000 millones de dólares fijado para esta ronda, supone un avance significativo dado el contexto económico y político internacional que estamos viviendo a nivel global.
En la cumbre participaron jefes de Estado y representantes de más de 30 países, además de actores multilaterales y filantrópicos. Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania siguen siendo los mayores contribuyentes, con 4.600 millones de dólares, 850 millones de libras y 1.000 millones de euros respectivamente, aunque los tres han reducido sus aportaciones respecto a la reposición anterior, como también lo han hecho Italia y Canadá. Países como India e Irlanda aumentaron sus aportaciones, al igual que varios países africanos implementadores, que reforzaron su liderazgo anunciando nuevos compromisos.
España aportará 145 millones de euros, cifra que ya había hecho pública hace unos meses y que supone un incremento en comparación con la ronda previa. Francia y la Comisión Europea reafirmaron su apoyo y señalaron que concretarán sus cifras más adelante. Por su parte, el sector privado aportó 1.340 millones de dólares, con contribuciones destacadas de la Fundación Gates, CIFF y (RED).
Desde Salud por Derecho valoramos positivamente el avance logrado y el esfuerzo de los países que han aumentado o mantenido su apoyo, especialmente en un año tan difícil. Al mismo tiempo, lamentamos que algunos donantes de gran peso hayan reducido sus aportaciones y que el monto total siga lejos del objetivo establecido.
En el caso de España, reconocemos el incremento respecto al ciclo anterior y el esfuerzo realizado en un contexto económico complejo. Aun así, pedimos al Gobierno que trabaje en los próximos meses para elevar su contribución hasta los 200 millones de euros, en consonancia con la responsabilidad internacional del país y con las necesidades de esta ronda de financiación. Además, la Unión Europea debe ejercer un liderazgo claro en esta reposición. Confiamos en que, cuando la Comisión Europea anuncie su aportación, dé un paso adelante y la eleve hasta al menos 800 millones de euros, superando así los 715 millones de la ronda anterior y enviando una señal firme de compromiso a los Estados miembros y al resto de donantes.
Respaldar al Fondo Mundial significa proteger el derecho a la salud, garantizar tratamientos y diagnósticos para millones de personas y fortalecer sistemas sanitarios esenciales. España tiene ahora la oportunidad de reforzar aún más su compromiso y contribuir a que esta reposición alcance el nivel necesario para evitar retrocesos en la lucha contra estas tres pandemias.
Imagen: Global Fund/Quintin Mills




