El dinero público financia la investigación básica, los ensayos clínicos, la evaluación regulatoria y el seguimiento de muchos medicamentos una vez que llegan al mercado. Esa inversión, presente durante todo el proceso de desarrollo, apenas se tiene en cuenta cuando se negocian los precios o las condiciones de acceso.
Sobre esta falta de transparencia hablamos en Who Pays, Who Benefits — and Who Knows?, un webinar que organizamos hace unos meses. El encuentro contó con Claudia Wild, del Instituto Austriaco de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Transparency International Healthcare; Roz Scourse, de Médicos Sin Fronteras, y Megan Whiteman, de Public Citizen. Jaime Manzano y Adrián Alonso, de nuestra organización, moderaron la conversación.
El documento que publicamos ahora recoge las principales conclusiones del encuentro. Una de ellas es que el apoyo público acompaña prácticamente todo el desarrollo de un medicamento. El proyecto europeo HI-PRIX ha identificado financiación pública en ocho fases distintas, desde la investigación inicial hasta los ensayos, la autorización y el seguimiento posterior. Los estudios analizados por el proyecto encontraron participación de instituciones públicas en alrededor del 42% al 50% de los medicamentos biológicos y en más del 90% de la investigación sobre las dianas en las que actúan los fármacos.
Esta inversión permanece muchas veces oculta cuando las empresas justifican precios elevados por el coste de la investigación y el desarrollo. Los datos disponibles sobre cuánto cuesta crear un nuevo medicamento ofrecen estimaciones que van desde los 43,4 millones hasta los 4.200 millones de dólares. Una diferencia de casi cien veces que impide saber cuánto se ha invertido realmente y qué parte asumió el sector público.
Publicar estos costes sí es posible. Médicos Sin Fronteras calculó que el ensayo TB-PRACTECAL, que evaluó tratamientos más cortos y completamente orales para la tuberculosis resistente, costó 33,9 millones de euros. La organización desglosó el gasto en 27 conceptos y ha creado una herramienta para que otras entidades puedan registrar y hacer públicos los costes de sus ensayos clínicos siguiendo el mismo modelo.
La vacuna MVA-BN frente a la mpox muestra las consecuencias que puede tener la falta de condiciones asociadas a la financiación pública. Su desarrollo se apoyó en décadas de investigación pagada con fondos públicos y el Gobierno estadounidense destinó más de 2.300 millones de dólares a Bavarian Nordic. Cuando la emergencia de mpox afectó a África central y occidental en 2024 y 2025, el precio y la escasez de recursos limitaron el acceso. Africa CDC calculó que podían necesitarse hasta diez millones de dosis, pero solo se consiguieron alrededor de cinco millones mediante compras y donaciones.
El problema no es únicamente cuánto dinero público se invierte, sino qué obtiene la sociedad a cambio. Los acuerdos de financiación pueden incorporar obligaciones de transparencia, criterios para establecer precios razonables y compromisos sobre licencias, transferencia de tecnología, registro y suministro en los países donde los productos son necesarios.
Europa tiene ahora varias oportunidades para avanzar en esa dirección. El texto negociado de la directiva farmacéutica europea incorpora la obligación de declarar el apoyo financiero público recibido durante el desarrollo de un medicamento. Su utilidad dependerá de que existan criterios comunes, información accesible y mecanismos para comprobar que las empresas cumplen. La negociación del próximo programa Horizonte Europa también permite vincular la financiación pública a condiciones de transparencia y acceso desde el inicio de los proyectos.
Saber quién financió una innovación, cuánto costó desarrollarla y en qué condiciones pasó al sector privado no es un fin en sí mismo. Es la información que necesitan las administraciones para negociar precios, exigir un retorno adecuado de la inversión pública y conseguir que los medicamentos lleguen a quienes los necesitan.
Si quieres profundizar, el documento reúne las principales ideas, datos y ejemplos compartidos durante el webinar. Puedes descargarlo aquí.




