La regulación de las sustancias químicas peligrosas vuelve al centro de la agenda europea. Los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea se reúnen este 25 de junio para debatir el futuro del Reglamento REACH, la principal normativa comunitaria para el registro, la evaluación, la autorización y la restricción de sustancias químicas. Ante esta reunión, nos hemos sumado a la carta impulsada por la Health and Environment Alliance (HEAL), que pide mantener la protección de la salud como eje de cualquier reforma del reglamento.
REACH establece las normas para identificar y limitar los riesgos asociados a miles de sustancias presentes en productos de uso cotidiano y obliga a las empresas a demostrar que los productos químicos que fabrican o comercializan son seguros para las personas y el medio ambiente.
La Comisión Europea ha anunciado que la revisión general de esta normativa mediante procedimiento legislativo ordinario no se llevará a cabo durante esta legislatura, lo que retrasa la adopción de nuevas medidas para reducir la exposición de la población a sustancias peligrosas. La evidencia científica relaciona esta exposición con distintos problemas de salud, entre ellos varios tipos de cáncer, trastornos neurológicos, metabólicos y endocrinos, alergias y otros efectos agudos y crónicos.
Respaldamos las prioridades planteadas por HEAL para la modernización de REACH, entre las que se encuentran abordar la exposición a mezclas de sustancias químicas, acelerar las restricciones sobre los productos químicos más peligrosos y mejorar el conocimiento y la evaluación del universo de polímeros mediante procesos de autorización más eficaces.
Confiamos en que España mantenga una posición ambiciosa en el próximo Consejo y apoye medidas que refuercen la capacidad de REACH para proteger la salud de las personas, en línea con la Declaración Ministerial de Budapest de la Organización Mundial de la Salud, aprobada en 2023.
Aquí puedes leer la carta completa:




