Antes de comenzar el Consejo Europeo que tendrá lugar mañana en Bruselas, donde empezarán a definirse las prioridades políticas del futuro marco financiero de la Unión Europea, desde Salud por Derecho, junto a otras 19 organizaciones médicas, ecologistas y sociales, reclamamos que la crisis climática sea tratada como una prioridad de salud pública en el próximo presupuesto comunitario. Retrasar las inversiones necesarias para reducir las emisiones y la contaminación tendrá un coste cada vez mayor para la salud de la población y aumentará la presión sobre los sistemas sanitarios europeos.
En este contexto, hemos presentado el manifiesto Invertir en clima es invertir en salud, en el que pedimos una respuesta presupuestaria acorde con los riesgos sanitarios asociados al cambio climático.
Los efectos de la crisis climática sobre la salud ya son una realidad en Europa. Las olas de calor, la contaminación atmosférica y los fenómenos meteorológicos extremos están incrementando la carga de enfermedad y afectan especialmente a las personas en situación de mayor vulnerabilidad. Solo durante el verano de 2024 se estima que 62.774 personas fallecieron en Europa por causas relacionadas con el calor. Además, el 95% de la población urbana de la Unión Europea continúa expuesta a niveles de contaminación por partículas finas superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Consideramos que la propuesta actual del presupuesto europeo no responde a la magnitud de los desafíos climáticos y sanitarios que afronta el continente. Por ello, reclamamos que al menos el 50% de las cuentas comunitarias se destine a la acción climática, la protección de la naturaleza y la reducción de la contaminación, con una asignación específica que permita avanzar hacia los objetivos de contaminación cero.
Defendemos que el presupuesto de la Unión Europea debe reflejar que la crisis climática es, en realidad, una crisis de salud pública. Invertir en la reducción de emisiones y de la contaminación no es solo un compromiso ambiental, es también una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades y evitar una presión inasumible sobre los sistemas sanitarios en el futuro.
Asimismo, alertamos del riesgo de diluir instrumentos específicos como el programa LIFE en partidas presupuestarias más amplias, ya que ello dificultaría el seguimiento y reduciría la eficacia de inversiones destinadas a mejorar la calidad del aire o reforzar la adaptación climática. También pedimos poner fin de manera definitiva a la financiación europea de actividades vinculadas a los combustibles fósiles y establecer mecanismos que impidan que los fondos comunitarios respalden proyectos con impactos negativos sobre el medio ambiente o la salud.
Proponemos, además, incorporar evaluaciones de impacto en salud en los programas financiados por la Unión Europea. Conocer cómo afectan las decisiones presupuestarias al bienestar de la población permitiría mejorar la planificación, orientar mejor las inversiones y anticipar riesgos antes de que sus consecuencias recaigan sobre los sistemas sanitarios.
Por último, recordamos que el cambio climático no afecta a todas las personas por igual. Por ello, reclamamos que las futuras inversiones europeas presten especial atención a quienes afrontan mayores riesgos para su salud debido a su edad, sus condiciones de vida o una mayor exposición al calor extremo y a la contaminación.
El manifiesto está respaldado por Salud por Derecho, Ecologistas en Acción, Transport & Environment, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), REVO Prosperidad Sostenible, ECODES–Fundación Ecología y Desarrollo, el Observatorio 2030 del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, Fundación Renovables, Cleantech for Iberia, Mensa Cívica, Amycos, STACYL–Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Administración de Castilla y León, Renovem-nos, Arquitectura Sana, Eco-union, Ecometro, Fundación Lovexair, Vivett Arquitectura, la Asociación Madrileña de Salud Pública (AMaSaP) y la Asociación de Residentes de Medicina Preventiva y Salud Pública.
Aquí puedes ver el manifiesto completo.




