Desde Salud por Derecho nos hemos sumado a una doble iniciativa europea en un momento clave para el futuro financiero de la Unión Europea. Como te hemos contado en otras ocasiones, se está negociando el próximo Marco Financiero Plurianual (2028-2034) y los Estados miembro ya han comenzado a definir los planes que determinarán cómo se utilizarán los fondos europeos en los próximos años. Por ello, nos hemos unido a una decena de organizaciones europeas para pedir al Gobierno español que este proceso sea transparente y que cuente desde el inicio con la participación real de autoridades locales y regionales, organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y otros actores sociales.
Abrir estos procesos es esencial para mejorar la calidad de las inversiones y asegurar que responden a las necesidades reales de los territorios. Alrededor del 70% de los objetivos de transición climática y energética de la UE deben aplicarse a nivel local y regional, por lo que ciudades, regiones y actores sociales deben tener un papel activo en el diseño, la implementación y el seguimiento de estos planes. Una participación activa también contribuye a reforzar la rendición de cuentas y a generar mayor confianza ciudadana en las decisiones públicas que marcarán el rumbo económico y social de la UE en los próximos años.
Además, desde Salud por Derecho también hemos firmado un llamamiento impulsado por organizaciones europeas para abordar los riesgos de greenwashing en el próximo presupuesto comunitario. El posicionamiento, respaldado por organizaciones ambientales europeas, advierte de que el actual diseño del marco presupuestario podría permitir que parte del gasto se etiquete como “verde” sin contribuir realmente a los objetivos climáticos o ambientales.
Entre las propuestas planteadas se incluye aumentar el objetivo de gasto climático y ambiental del 35% al 50% del presupuesto total, reforzar los mecanismos de seguimiento y evitar excepciones que reduzcan la transparencia, como excluir el gasto en defensa y seguridad del cálculo climático.También alertamos de que determinadas inversiones, como algunas relacionadas con movilidad militar o determinadas ayudas sin criterios ambientales, podrían generar riesgos de greenwashing, y pedimos mantener un seguimiento específico del gasto en biodiversidad para asegurar que la Unión Europea cumple sus compromisos internacionales.
Con estas iniciativas, reafirmamos nuestro compromiso con un presupuesto europeo más transparente, participativo y alineado con los objetivos sociales, climáticos y de salud pública.
Aquí puedes saber más sobre ambas acciones.
Carta NRPP-1 2026_03_Joint_briefing_Performance_Regulation




