T&E, ECODES, Fundación Renovables y Salud por Derecho valoramos positivamente la presentación del Plan España Auto 2030 hoy en Cataluña (Barcelona). Un plan que define 25 medidas prioritarias que consideramos fundamentales para acelerar y democratizar la transición hacia la movilidad eléctrica, así como para contribuir potencialmente a la mejora de la salud de la población. Una de las “5+1 medidas estrella” es el nuevo esquema de ayudas a la compra de vehículos eléctricos: el Plan Auto+.
Las organizaciones, que confiamos en el objetivo del Gobierno de acelerar la electrificación de la economía, mostramos sin embargo nuestra preocupación por la elevada cuantía de ayudas que van a recibir los vehículos híbridos enchufables (PHEV) y un gran número de BEV importados.
A nuestro juicio, esto supone ir en sentido contrario al esperado. “Los híbridos enchufables, al mantener el motor de combustión, no eliminan completamente el riesgo para la salud de los combustibles fósiles. Junto a la reducción de los vehículos en circulación, las alternativas de movilidad activa y la promoción del transporte público, las políticas de electrificación del transporte son herramientas muy potentes para mejorar la salud de la población si se realizan de manera equitativa y en combinación con otras medidas”, ha señalado Vanessa López, directora de Salud por Derecho.

El 55% de los coches electrificados registrados en España en 2025 fueron híbridos enchufables, una cifra muy por encima de la media europea (35%), que además ha aumentado desde 2024.
España es el sexto país de la UE que más apuesta por los híbridos enchufables en su camino hacia la electrificación, solo por detrás de Letonia, Estonia, Lituania, Croacia y Grecia. Y es que, por sexto año consecutivo, las matriculaciones de coches 100% eléctricos en España siguen por detrás de las de híbridos enchufables (8,8% frente a 10,8%). Mientras tanto, en Europa, la brecha se amplía a favor de los eléctricos puros (18% frente a 9,6%).
Raquel Paule, directora general en Fundación Renovables, ha afirmado que “Estamos en un momento decisivo. Hay dos caminos posibles: capitular y continuar dependientes de las crisis geopolíticas y de los magnates del petróleo; o acelerar la electrificación de los vehículos de carretera. Es la era de la energía limpia: renovables, económicas y producidas de forma soberana. Por eso, es una lástima que España siga siendo adicta al petróleo y no aproveche esta oportunidad de desintoxicarse y liderar la transición hacia la movilidad eléctrica en Europa”.

Según los últimos datos recabados por T&E, el Plan Auto+, que cuenta con una dotación presupuestaria de 400 millones de euros para 2026, va a malgastar entre un cuarto y un tercio del presupuesto en los PHEV, sabiendo que estos vehículos prolongan nuestra dependencia del petróleo. Los híbridos enchufables contaminan tres veces más que los eléctricos puros, son dos veces más caros de conducir que un BEV y no existen modelos en los segmentos pequeños. A pesar de ello, el 60% de los PHEV serán elegibles para el Plan Auto+.
En este sentido, Cristian Quílez, responsable de transporte y movilidad de ECODES, ha señalado que “España tiene las renovables, la capacidad industrial y la oportunidad de liderar la transición a una movilidad eléctrica eficiente, más estable y más justa socialmente. Las ayudas públicas deben priorizar el vehículo 100% eléctrico: no solo reduce nuestra vulnerabilidad frente a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles, sino que también refuerza la soberanía energética y abre oportunidades industriales estratégicas para España. El Plan Auto+ debe servir para acelerar esta transición y facilitar que cada vez más personas y empresas puedan acceder a vehículos eléctricos”.
El principal objetivo del Plan Auto+, anunciado en febrero de 2026, es que las ayudas incentiven aquellos modelos de vehículos que respeten el principio de las tres E (Eléctrico, Económico y Europeo), tomando como referencia el EU Automotive Package. Se trata de una apuesta por la autonomía estratégica y la competitividad industrial europea, incentivando la producción local de vehículos y, especialmente, de baterías. No obstante, de los 25 modelos más populares de vehículos eléctricos puros (BEV) en España en 2025 que se beneficiarían del Plan Auto+, solo 10 son made in Europe (101M€ frente a 142M€), y dentro del top 10 solo entrarían dos: el Tesla Model Y y el Renault 5 E-Tech.
Las organizaciones afirmamos que, mientras las ayudas públicas a la compra y la fiscalidad del vehículo no favorezcan de manera clara los modelos limpios frente a los contaminantes, la electrificación de la movilidad seguirá lastrada en nuestro país. Por eso pedimos excluir a los PHEV del beneficio del Plan Auto+.
“España tiene hoy la oportunidad de convertirse en un hub europeo de la electromovilidad, pero para conseguirlo hace falta eliminar los subsidios a los combustibles fósiles, modernizar la fiscalidad de los vehículos según el principio de ‘quien contamina, paga’, y apostar firmemente por la inversión anticipada en redes eléctricas, para permitir la electrificación de todo el transporte por carretera, incluyendo el pesado”, ha afirmado Isabell Büschel, directora de T&E España.




