En Salud por Derecho nos hemos sumado a una iniciativa impulsada por 19 organizaciones de la sociedad civil, fundaciones, asociaciones profesionales, think tanks y entidades especializadas en transición ecológica y tecnologías limpias para trasladar al Gobierno de España una serie de recomendaciones de cara a las negociaciones del próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la Unión Europea para el periodo 2028-2034.
La carta conjunta se publica en vísperas de la reunión del Consejo Europeo de los días 18 y 19 de junio, en la que los Estados miembros mantendrán un diálogo de alto nivel sobre el futuro presupuesto comunitario. El resultado de estas negociaciones determinará en gran medida la capacidad de la Unión Europea para invertir durante la próxima década en ámbitos estratégicos como la competitividad, la resiliencia, la cohesión social, la seguridad económica, la transición ecológica y la salud pública.
Las organizaciones firmantes pedimos al Gobierno español que defienda un presupuesto europeo más ambicioso, aumentando el MFP al menos un 10%, en línea con la posición del Parlamento Europeo, y garantizando que los recursos públicos se destinen a actuaciones con un impacto real, medible y capaces de movilizar inversión adicional. La iniciativa plantea cuatro prioridades fundamentales: un Reglamento de Rendimiento sólido y basado en la evidencia científica; Planes de Colaboración Nacional y Regional con mecanismos efectivos de participación y gobernanza multinivel; un Fondo Europeo de Competitividad orientado a la innovación, la descarbonización y la resiliencia; y la preservación y el refuerzo de programas clave como LIFE y Horizonte Europa.
Desde Salud por Derecho queremos subrayar que la salud debe ocupar un lugar central en este debate. Los efectos del cambio climático, la contaminación y las desigualdades sociales repercuten directamente en la salud de las personas, afectando con mayor intensidad a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. Por ello, es imprescindible que el futuro presupuesto de la Unión Europea incorpore el enfoque de salud en todas la políticas, garantizando que las decisiones en materia económica, climática, industrial y de innovación contribuyan también a fortalecer los sistemas de salud, mejorar la salud pública y reducir las desigualdades.
Aquí puedes ver la carta completa:




