En Salud por Derecho nos hemos sumado a otras 176 organizaciones y comunidades del ámbito del VIH de todo el mundo para pedir, a través de una carta, a la farmacéutica Merck que el nuevo medicamento MK 8527, actualmente en ensayos clínicos, se desarrolle con un compromiso de acceso global y equitativo desde esta fase inicial.
MK 8527 es un posible medicamento para la prevención del VIH. Forma parte de la profilaxis preexposición, conocida como PrEP, que consiste en tomar un tratamiento antes de una posible exposición al virus para reducir el riesgo de adquirirlo. A diferencia de las opciones más extendidas hasta ahora, este fármaco se administraría por vía oral una vez al mes. Se sumaría así a alternativas más recientes que buscan facilitar cada vez más el uso de la prevención, como el lenacapavir, una opción inyectable de larga duración que se administra aproximadamente cada seis meses.
Si los ensayos clínicos de MK 8527 confirman que es eficaz y seguro, esta nueva opción mensual podría ampliar las herramientas disponibles para la prevención y facilitar el uso continuado del tratamiento en distintos contextos.
Cada año, alrededor de 1,3 millones de personas adquieren el VIH en el mundo, y la mayoría vive en países de renta baja y media. Por ello, el impacto real de cualquier innovación en prevención dependerá de que esté disponible no solo en países con más recursos, sino también en aquellos donde la carga de la pandemia es mayor, incluidos muchos países de renta media que siguen registrando una incidencia elevada y que con frecuencia quedan excluidos de las estrategias de acceso.
La experiencia acumulada en la respuesta al VIH demuestra que los retrasos en el acceso, los precios elevados y las barreras relacionadas con las patentes han tenido consecuencias graves en el pasado. Excluir a parte de los países de renta baja y media de una estrategia de acceso no solo es injusto, sino que retrasa innecesariamente los avances en la reducción del número de personas que adquieren el VIH a nivel global. También sabemos que es posible avanzar de otra manera cuando existe coordinación entre instituciones públicas, agencias reguladoras, comunidades y empresas.
En la Unión Europea, el acceso a las opciones más innovadoras de profilaxis de larga duración sigue siendo muy limitado. A pesar de que algunas alternativas inyectables, como el cabotegravir de larga duración, ya cuentan con autorización regulatoria, en la práctica no están disponibles para la ciudadanía europea. La propia compañía ha señalado que en 2024 no se ha comercializado cabotegravir de larga duración en la UE. En el caso del lenacapavir, aunque dispone de autorización centralizada europea, todavía no existe ningún acuerdo de precio y financiación en los Estados miembros, lo que impide su incorporación a los sistemas públicos de salud. Esta situación demuestra que la autorización regulatoria no garantiza por sí sola el acceso efectivo.
Las organizaciones firmantes pedimos que el acceso se planifique desde ahora, sin esperar a la aprobación final del medicamento. Solicitamos que la compañía acelere los procesos regulatorios en distintos países, establezca precios transparentes y asumibles para los sistemas públicos de salud -en niveles comparables a la PrEP oral genérica, lo que permitiría a los programas planificar la ampliación del acceso en lugar de verse obligados a racionar-, conceda licencias no exclusivas que permitan la producción de versiones genéricas, facilite la transferencia de tecnología y evite prácticas que puedan retrasar la disponibilidad de alternativas más asequibles. Un precio de lanzamiento en torno a los 40 dólares por persona y año haría posible una ampliación real del acceso en los países de renta baja y media.
Garantizar el acceso temprano y equitativo a nuevas herramientas de prevención del VIH no es solo una cuestión técnica o comercial. Es una decisión que puede influir directamente en la reducción de nuevas transmisiones y en la capacidad de los sistemas de salud para responder de manera eficaz. Si MK 8527 demuestra ser una herramienta útil, debemos evitar que se repitan los errores del pasado y asegurar que llegue a todas las personas que puedan beneficiarse de ella, independientemente del lugar donde vivan.
Aquí puedes consultar la carta completa:





